ANEAS participó en Conferencia “Infraestructura en el Desarrollo de América Latina”

Inversiones considerables se requieren en el país para mejorar la infraestructura del agua en México, coincidieron el Ing. Roberto Olivares, Director General de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS), el Ing. Ramón Aguirre, Director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX),y el Ing. Eduardo Mestre, Consultor externo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

En el del Panel “Infraestructura para el Agua: mejoras desiguales en los servicios y el desafío de las ciudades intermedia”, dentro de la Conferencia “Infraestructura en el Desarrollo de América Latina”, presentación del Reporte Ideal del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), en donde el Director de ANEAS reiteró que el país enfrenta un rezago de inversión en infraestructura hidráulica de 1 billón de pesos, por lo que se requiere buscar nuevos mecanismos de financiamiento.

Enfatizó que uno de los principales obstáculos a estas alternativas es el rechazo a la participación privada, algo que no debe entenderse como privatización, y además permitiría contrarrestar la lentitud de la inversión pública ocasionada por la burocracia, problemáticas sociales e incluso momentos políticos. A lo anterior, Roberto Olivares agregó que es fundamental poner a tiempo el régimen jurídico del agua, porque ante el contexto actual “cuando se tiene altos costos de producción y bajos precios, se da un desequilibrio, por tanto el agua no tiene valor y menos un valor económico”. Eduardo Mestre, destacó que en México es necesario buscar otras opciones de financiamiento ya que aunque es positiva la labor que realiza Banobras en el sector, ésta es limitada.

Por su parte, Ramón Aguirre expuso las condiciones en las que opera el Sistema de Agua de la Ciudad de México y reflexionó respecto a la necesidad de invertir en infraestructura, aun cuando la calidad del agua que se entregue sea aceptable. Las necesidades para inversión en infraestructura de la Ciudad de México son del orden de los 10 mil millones de pesos, en donde el organismo podría absorber el 70%, sin embargo, se requiere un esquema de financiamiento para el 30 por ciento restante, con lo que se atacaría el problema de fugas y desperdicio, antes de pensar en traer agua de otros puntos.