CULTURA HÍDRICA: LA IMPORTANCIA DE GENERARLA E IMPLEMENTARLA

Lic. Nayeli Rivera, Área de Proyectos de Ambienta Consultoría Ambiental y Urbana, S.C

El recurso hídrico se encuentra presente en todas las actividades del ser humano, sin embargo en la actualidad garantizar la disponibilidad y el acceso equitativo se han convertido en grandes retos a cumplir a nivel mundial. Ante esta situación, las acciones de los gobiernos  han estado encaminadas a la dotación de infraestructura y la ejecución de distintas obras que aseguren la calidad y procurando el abastecimiento; no obstante las cuestiones prácticas relacionadas con la educación y cultura en torno al sector se encuentran únicamente encaminadas a la concientización respecto a la importancia que tiene este líquido para la vida, el uso razonable del recurso y el reusó del mismo, además de esto todas estas acciones se caracterizan por una falta de constancia, difusión, cooperación y coordinación de actores e instituciones para su implementación.

A pesar de ello,  el reconocimiento de cada una de estas herramientas implica un proceso constante,  con el propósito único  de contrarrestar tanto en el mediano, como en el largo plazo la problemática que envuelve al agua; y así mismo reconocer ampliamente el valor que tiene este recurso. Desde principios de la década de los noventa que se ha impulsado formalmente una nueva conceptualización de Cultura del Agua, la cual se caracteriza por promover un cambio en las formas de gestionar y aprovechar el agua con la finalidad de garantizar su disponibilidad y equidad en el largo plazo.

Esta Cultura del Agua plantea una conciencia colectiva que reivindique el valor del agua. Sin embargo, las acciones bajo esta conceptualización se basan nuevamente en el fomento a la concientización y el uso razonable del recurso, enfocado especialmente a niños, adolescentes y madres de familia,  dejando excluidos a otros sectores importantes de la población, por ejemplo el sector empresarial y las diferentes instituciones gubernamentales.

Bajo este contexto la Cultura hídrica  además de reconocer el valor del recurso, la importancia de este y hacer uso de las medidas de concientización y sensibilización; incluye la necesidad de información respecto a  las múltiples dimensiones de valores éticos, medioambientales, sociales, económicos, políticos y emocionales integradas en los ecosistemas; tomando como base el principio universal del respeto a la vida; es decir realizar acciones informadas respecto a la relación que tiene el agua, con el medio ambiente, con la salud, el desarrollo y todas las formas de vida existentes.

Está propone un conjunto de acciones dirigidas a toda la población, y reconoce que es necesaria la implementación de éstas en coordinación no sólo con instituciones, actores y autoridades sino con la sociedad en general. Esto mediante una vigilancia y constancia de las acciones a realizar. Establece prioridades para los cuatro usos fundamentales del agua, es decir el agua como un derecho humano, agua para los ecosistemas, el agua para los usos sociales, para el desarrollo económico y bienestar social. Por ende plantea acciones a emprender en cada uno de estos cuatro usos, las cuales se deben caracterizar por estar relacionadas entre sí.

Por ende se apuesta a la generación del concepto de trabajo en equipo, el cual será resultado de las percepciones socioculturales y los valores que circulan entre cada persona; esto permitirávalorar al agua en todas sus manifestaciones.

Por ello la cultura hídrica se deslinda de varias cuestiones relacionadas y ligadas a la definición de cultura del agua, ya que, cultura hídrica va más allá de un programa de concientización,  sensibilización o una campaña de información para la reusó del agua o un conjunto de pautas para la higiene, tampoco es una relación entre el agua potable y el usuario mismo. Más bien plantea una constante participación social, que permita la generación de ideas, soluciones y prácticas creativas y transformadoras, adecuadas  con forme al contexto en donde se desarrollan.

La participación ciudadana debe realizarse mediante los diálogos constantes, que permitan realizar mecanismos de memoria social, generando así una acumulación sucesiva y permanente de experiencias; respetando las leyes de la naturaleza y buscando siempre el equilibrio entre las acciones sociales y el conocimiento del ambiente y los ecosistemas. Es así que la cultura hídrica se preocupa y ocupa en la generación de información y la adaptación de esta en cuanto al contexto ambiental en donde se desarrolla.

Para lograr implementar una Cultura Hídrica es necesario  desarrollar una actitud consiente, responsable y sensible de los usuarios para la participación de estos, no sólo en el proceso de toma de decisiones; si no también en cuanto al uso, la conservación, distribución y manejo del agua, esto mediante la generación de información de calidad, oportuna, adecuada, actualizada, pero sobretodo acorde a las características locales que se presentan en el territorio nacional.

Además debe estar dirigida con matices diferentes respecto al sector poblacional al que va a ir dirigido. Los actores con principal relevancia en la implementación de esta, deben ser todas las instancias gubernamentales, universidades, asociaciones y organizaciones civiles de cualquier índole, ya que  el recurso hídrico es de vital importancia para la vida humana, por ende nadie debe de estar exento de participar o de colaborar para la implementación. Educar a la población de una forma consciente e informada, es sin duda el mejor medio que puede ayudar a que la Cultura hídrica forme parte de la vida cotidiana de la sociedad.

Fomentar e implementar la Cultura Hídrica es responsabilidad tanto de las autoridades como de la sociedad, pues si uno falla en la ejecución de acciones, se rompe dicha corresponsabilidad y se corre el riesgo de que dichas acciones no logren generar ningún impacto en el corto y mediano plazo.

Bibliografía

Perevochtchikova, María (2010), “Nueva cultura del agua en México: avances, limitaciones y retos”, Revista Latinoamericana de Recursos Naturales, vol. 6, núm. 2, pp. 77- 92

Romero, Verónica (2012) Cultura y Gestión del Agua, Asociación Nacional para una Nueva Cultura del Agua, PDF, México.

Vargas Ramón, Piñeyro Nidia (2005), El hidroscopio, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Uruguay.

Asociación Nacional para una Nueva Cultura del Agua, Página oficial de la Asociación Nacional para una Nueva Cultura del Agua (http://annca.com.mx/annca)

Fundación Nueva Cultura del Agua, Página Oficial de la Fundación Nueva Cultura del Agua (http://www.fnca.eu/)

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