Descargas industriales: un desafío para la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento en méxico

Jenny Román Brito, Arizabeth Sainos Candelario, IMTA

El sector industrial contribuye de manera importante en la generación de empleos y bienestar para la población, sin embargo, durante el proceso productivo de la industria también es necesario desechar el agua contaminada con sustancias orgánicas naturales y sintéticas, iones, bacterias, aceites, etc., cuyo volumen de descarga asciende a 212.6 metros cúbicos por segundo (m3/s), convirtiéndose en uno de los sectores más contaminadores del país y para tratar esa agua contaminada secuenta con 2,850 plantas de tratamiento que suman una capacidad instalada de 101.87 m3/s con un gasto de operación de 63.9 m3/s.

Lo anterior significa que se tiene la capacidad de tratar el 47.9% de las aguas residuales generadas por la industria pero solamente se da tratamiento al 30% del volumen generado. Aunado a lo anterior, sólo el 2.03% de éstas aguas residuales llegan a un tratamiento terciario, capaz de remover los contaminantes que genera la industria (Estadísticas del agua en México, Comisión Nacional del Agua, Conagua, 2012), por lo que las descargas vertidas en cuerpos receptores afectan la calidad del agua y su disponibilidad; y las vertidas en el alcantarillado incrementan las concentraciones de contaminantes y con ello los costos de tratamiento a cargo de los organismos operadores.

En México, el uso industrial del agua está considerado en el Registro Público de Derechos de Agua (REPDA) del mismo modo que el uso público urbano, sin embargo éste último indudablemente representa una mayor relevancia tomando en cuenta que nuestra constitución lo considera como un derecho humano (Art. 4 CPEUM, reforma 2012). Aun cuando existe un orden de prelación para otorgar concesiones o asignaciones de aprovechamiento de agua, el tema de la escases es prioritario, considerando los altos índices de crecimiento poblacional y la cantidad finita del recurso; lo que incrementa la creciente problemática de abastecer los servicios de agua potable y saneamiento en las condiciones que establece el Estado.